confianza, esperanza, fe, Gracia, Gracias, hijos, Jesús, Madres que oran, Misericordia, paz, Todo se lo debo a Dios, un día, Uncategorized, Zona de milagros

Al final siempre El nos deja saber

Uno de esos días cuando sientes que la vida te pesa, que todo conspira para que todo te duela. Lo peor es que siempre estos ataques son a través de quienes más amamos y aún sabiendo que sin importar que o quien te quiera robar el gozo nuestras armas son la oración con una verdadera demostración de confianza, fe inquebrantable, y esperanza, pero fallamos.

 Así comienza el día y por misericordia de Dios logro salir a cumplir con mis responsabilidades  y me sorprendo al terminar lo bien que me he vuelto a sentir interactuando con personas que tienen circunstancias igual o peores que las que yo pensé tenía. Ya de regreso a casa llevo una sonrisa de satisfacción por las sonrisas que logré colocar en el rostro de otros durante este día.  Increíble! Yo que comencé este día casi sin poder por todo lo vivido estos últimos días y Dios que me distrae y me parece haberle escuchado diciendo “manos a la obra con lo que te mando.”     Llego a casa y tengo a mis padres esperándome con almuerzo, pero lo que más significado tuvo fue el hecho de que estuviesen conmigo.  Y pensé en el versículo diario que todos los días una aplicación me envía…

 Justo la Palabra para que alineara correctamente como cristiana que soy. Tuve que llorar, ir de rodillas muchas veces hoy; pero hace un rato junto con el sonido de la lluvia caer y los truenos a la distancia mi hijo se ha acercado a mi habitación y me ha dicho que me ama.  Y vuelve a mi corazón, alma y espíritu las ganas de vivir pero sin olvidar que todo esto se lo debo a el Señor Jesús. Una vez más, como siempre, aún en Sus Silencios; Dios me deja saber que está al control de todo y que deje de llevar tantas cargas y se la deje a El. Al final Dios siempre se va a revelar y cuando El sabe que lo necesitamos con mucha urgencia  te va a inundar con una paz que jamás este mundo podrá dar.

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No todo está perdido, Zona de milagros

Caminando sobre un milagro

El día de despedida de año lo hice en la Iglesia, donde otras veces lo hice y la verdad que ninguna de las fiestas donde he participado se le compara al de estar en congregación recibiendo un año nuevo ante la Presencia de Dios que desciende cuando le alabas con el corazón.  Recuerdo que despedía ese año todavía sin respuestas a una gran petición que le tenía y sigo teniendo al Señor.

Pero cuando yo ni nadie lo imaginábamos,   ni habían señales en nuestras vidas de que algo radical iba a ocurrir comenzó a pasar ante mis ojos lo que tanto anhelé.

Confieso que cuando recibí una llamada teléfonica de mi hijo diciéndome que regresaba a casa y aceptaba la ayuda que le ofrecía mi alma tembló. Tuve que pedir perdón varias veces a Dios porque dude como humana porque mi hijo llevaba mucho tiempo  diciendo que iba a hacer muchas cosas y no hacía nada.

Así el martes 27 de enero de 2015 mi hijo llegó a casa y pasamos dos días como cuando él tenía 5 a 8 años de edad. Mamá cocinaba, compartíamos, veíamos películas juntos… Hasta que el día 29 de enero de 2015 mi fe fue puesta en prueba inmensamente cuando solté a mi hijjo en “Nueva Vida”.

Ese día le heché la bendición como siempre a mi amado hijo y cuando conducía el vehículo de regreso a casa mis lágrimas no cesaban, pero mis oraciones a Dios tampoco. Mi confianza completa en el Señor!

Sabía perfectamente  las reglas de esta etapa donde Dios nos introducía. Sólamente lo podía visitar los domingos y así fue que el primer domingo que lo visité empecé a ver lo que Dios estaba haciendo con mi hijo. A sólo tres días de separarnos voluntariamente Dios ya se dejaba ver a través de la paz y la tranquilidad con que mi hijo me recibió.

Así cambiaron nuestros domingos, tenemos una cita todos los domingos donde Dios a través del testimonio de mi hijo ha logrado que su papá aparezca en escena después de muchos años sin verlo, que papi, mami, mi hermano y esposa participen de un culto de alabanza al Señor, todos juntos como debe ser en cada familia. Y todo por gracia del Señor!

Mi hijo y yo Marzo 2015

Cada domingo veo como Dios ha hecho de mi hijo un varón suyo. El primer domingo que Dios me dio todavía aún una  más grande sorpresa fue cuando mi hijo Carlitos fue parte del culto  leyendo la Palabra de Dios y dando testimonio de como Dios  lo cuido mientras estuvo por el mundo andando sin buscarle.

Pero la semilla que a mi hijo se le sembró de niño ha brotado. Cada domingo veo a mi hijo hablando con  madurez pero incluyendo a Dios en todo lo que hace y planea.

Como madre puedo decir que Dios no deja oración en el olvido.  Dios actuó en su momento, no cuando yo quizé pues tanto Carlitos como yo teníamos que aprender algunas lecciones antes de Dios llevarnos a este nivel.

Esperamos la orden de Dios para saber cuando termina este cápitulo y mi hijo regresé al mundo cotidiano, pero esta vez con Dios dirigiendo sus pasos y siendo su Norte.

El Dios de los Milagros lo hizo una vez más!  A Dios toda la Gloria y Honra!

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