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Salud del Alma

 Nuestro país está atravezando por una sequía que hace años no vivíamos. La generación de hace unos años atrás sabemos lo que es la experiencia pero la actual no. Es lamentable como en nuestro diario vivir vemos como la gente en su mayoría no se preocupa y creen que todo se solucionará como por arte de magia.

2 de Crónicas 7:14 tiene una de las exclamaciones que no sólo nuestro pueblo debe entender y ejecutar, sino la tierra entera:  “Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.”      

Así se nos pasan los días y Dios Soberano aún teniendo misericordia presta atención a los que a El claman, adoran y sirven de corazón.        

La sequía es de todos; literalmente la falta de agua potable que parece agravarse cada día más. Por otro lado la sequía de nuestras almas: con todo esto queda al descubierto las áreas donde nuestra fe necesita ser afirmada. Áreas en las que quizás pensábamos  que estábamos firmes, pero no es así.  

El Creador de los Cielos y la Tierra sabe por lo que pasamos, por lo que pasaremos y como terminará cada una de las circunstancias por las que pasemos.  Nada en la vida es un improvisto para Dios, todo lo sabe desde antes de la fundación de la tierra.  

No lloverá por si sólo, lloverá porque tenemos un Dios Justo y Amoroso que no nos dejará desamparados.   “Claman los justos, y Jehová oye, Y los libra de todas sus angustias.” dice Su Palabra en el Salmo 34:17.  Lloverá en nuestras almas y brotará aquella semilla de fe y esperanza que un día Dios permitió entrase en nuestras mentes y vidas y así florecerá aquella Promesa del Señor que encontramos en Mateo 6:26 “Miren las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros, y sin embargo, el Padre Celestial  las alimenta. ¿No son ustedes de mucho más valor que ellas?”

Hoy hay que orar más. Las señales que la Biblia anuncia las estamos viendo, lo cual nos indica que el Regreso de Nuestro Señor Jesucristo está más cerca que nunca.  Procuremos que El Señor nos encuentre buscando vivir en santidad y cumpliendo con el propósito para el que nos creó.        

Vívamos con alegría, esperanza, fe, y amor aunque lo que veamos a diario sean deprimente.  La Biblia anuncia todo lo que estamos viviendo; es tiempo para brillar para la Gloria de Dios ante este mundo.  

 ¡Vá  a llover!, sí va a llover sobre la tierra y sobre nuestras vidas con un nuevo bautismo del Espíritu de Dios.    

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